CRÍTICA DE CINE

 

Invictus: Con una gran historia basta

 

La condesa Olenska

[Sábado, 6 de febrero de 2010] [11.00]

 

 

 

 

 

Hacer realidad “Invictus” era tan fácil... Lo único que había que hacer con la gran realidad que cuenta era buscarle un envoltorio que no se alejara mucho de su altura: un buen director (Clint Eastwood) y un gran protagonista (Morgan Freeman). Y no había que buscar mucho más. Es tan potente la historia que cuenta el filme que el resto, simplemente, es un adorno. ¿Que no tiene un gran guión? Da igual. ¿Que es sólo una película correcta, sin grandes pretensiones? Da igual.

La historia se come a la película. Le da validez por sí misma. En este caso, no importa la forma cuando el fondo es tan profundo. Cuando es real.

Nos traslada “Invictus” a una anécdota dentro de un momento crucial en la historia de Sudáfrica. Nos explica cómo un gran hombre, Nelson Mandela (premio Noble de la Paz en 1993), logró evitar que los negros se vengasen de los blancos que les habían avasallado y denigrado durante años a través del odioso apartheid.

Lo que ocurre en esta película es un ejemplo de cómo Mandela evitó una guerra civil que hubiera sido una masacre contra la minoría blanca. Una de las herramientas que usó para ello fue el deporte, ese hobby que une en la alegría y la tristeza a gente ajena. Lo que cuenta Eastwood es real -basado en el libro “El factor humano”, de John Carlin- y eso da tanto valor al filme, que el resto se convierte automáticamente en algo secundario.

Lo que no quiere decir, desde luego, que la película pueda dejarse a la mano de dios. Una buena historia requiere un envoltorio de calidad, aunque luego lo vayamos a tirar a la papelera para quedarnos con lo que hay dentro.

El papel de regalo está formado por Clint Eastwood y Morgan Freeman. El primero es un buen director de cine que no quiso quedarse en “Harry el sucio”, un precedente setentero de Bruce Willis. Eastwood llevaba un creador dentro y pronto dio muestra de ello. Comenzó con “Bird”, donde Forest Whitaker era el genial y borracho saxofonista Charlie Parker. La rodó en el año 1988 y no era su primer filme, aunque sí el mejor hasta entonces. “Mystic River”, “Los puentes de Madison”, “Sin perdón” o incluso la que dicen que será la última película que protagonice “Gran Torino”, han llenado de medallas su carrera como director.

La elección de Morgan Freeman como Nelson Mandela no podía ser mejor. Tanto por su llamativo parecido físico como por su buen hacer interpretativo. Ambos veteranos ya han trabajado juntos en “Million Dollar Baby” y “Sin perdón”. Freeman, acostumbrado a ser secundario de lujo, se merece este papel de gran talla humana, política e interpretativa.

Hasta Matt Damon realiza una buena actuación. Interpreta al capitán de rugby François Pienaar, un líder comedido, con sentido común y temple, que sabe admirar a Mandela sin caer en la estúpida adoración y que convence a unos jugadores irregulares (y a sí mismo) de que pueden ser los mejores del mundo porque su país así se lo pide.

Y lo consigue. El rugby, propiedad de los blancos racistas del apartheid, se convierte en símbolo de la unión de dos razas en la que los negros tienen el papel más difícil: el del perdón sin venganza. Meta que se alcanza gracias a la fortaleza de un hombre que supo salvar a su país de un baño de sangre a pesar de la comprensible incomprensión inicial.

Detalles de Invictus

“Invictus”: Eastwood llamó a su película “Invictus” porque es el nombre del valiente, fuerte y hermoso poema de William Ernst Henley. Nelson Mandela lo utilizó para alimentarse de su coraje en su lucha por soportar los 27 años en los que le robaron la libertad y se vio obligado a hacer trabajos forzosos por su lucha contra el apartheid. Uno de los puntos fuertes del filme.

Más allá de la noche que me cubre

negra como el abismo insondable,

doy gracias a los dioses que pudieran existir

por mi alma invicta.

En las azarosas garras de las circunstancias

nunca me he lamentado ni he pestañeado.

Sometido a los golpes del destino

mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.

Más allá de este lugar de cólera y lágrimas

donde yace el Horror de la Sombra ,

la amenaza de los años

me encuentra, y me encontrará, sin miedo.

No importa cuán estrecho sea el portal,

cuán cargada de castigos la sentencia,

soy el amo de mi destino:

soy el capitán de mi alma.

William Ernst Henley (1849-1903)

Los protagonistas reales: No se pierdan las fotografías que aparecen en los títulos de crédito: es bonito ver las imágenes reales de aquéllos que formaron parte de este simbólico momento en la historia.

Desde el aire: Bonitos planos aéreos, tanto del avión con la cara del jugador Chester como del viaje de Mandela-Freeman en helicóptero cuando acude a poyar a los jugadores del Springboks.

Miedo: El rugby. Parece, desde la ignorancia y valorando sólo las imágenes, un deporte muy primario.

Ficha comentada

Año: 2009

Duración: 134 minutos

País: Estados Unidos

Director: Clint Eastwood

Lo conocerán por… Este “Harry el sucio” decidió pronto que no iba a ser un hombre de acción para siempre. Comenzó a dirigir desde los años 70 porque tenía historias que contar y su particular manera de hacerlo, aunque todavía tardaría años en depurar ambas. Las tramas de Eastwood suelen ser oscuras y rebosan sufrimiento. Así ocurría en “Los puentes de Madison”, una hermosa historia de amor truncada por el sacrificio de una mujer. También en “Mystic River”, durísimo retrato de los abusos sexuales en niños y sus inevitables consecuencias. “Gran Torino” es dura, triste e injusta, aunque al final se vislumbre la luz del equilibrio. A cambio de una vida, eso sí. También en sus fiascos hay más sombra que luz: en la horrible “El intercambio”, telefilme protagonizado por una excesivamente maquillada Angelina Jolie o en “Million Dollar Baby”, un filme tedioso y excesivamente premiado sobre la eutanasia y la crueldad familiar, tema este último que se repite constantemente en sus filmes.

Reparto:

Morgan Freeman: Nelson Mandela, el líder sudafricano sacrificado, capaz de perdonar sus 27 años de cárcel y no sólo no pensar en la venganza, sino aplacarla en las ansias de millones de negros que querían saldar cuentas con los blancos del apartheid.

Lo conocerán por… Es uno de los actores más prolíficos de Hollywood, capaz de rodar tres o cuatro películas al año. Este exceso de trabajo deja sobre la mesa varias hipótesis en cuanto a las razones de Freeman (o bien le encanta actuar o hacer dinero cual caja registradora). Pero a la hora de averiguar por qué le eligen productores y directores, sólo puede haber un motivo bicéfalo: es un buen actor y garantiza una taquilla considerable. Freeman es camaleónico: lo mismo se lo imagina uno como el líder Mandela o como el preso Red, el amigo del culpable y luego libre Andy (Tim Robbins) de “Cadena Perpetua”. También puede ser el sarraceno Azeem, compañero de aventuras de Robin Hood (Kevin Costner) o el pistolero retirado Ned Logan en “Sin perdón”. Echando un vistazo sobre su larga lista de personajes, la conclusión es que a Freeman le gusta interpretar a personajes buenos y pacientes, con sus lógicas sombras, y que casi siempre le dan papeles secundarios o como mucho, de co-protagonista. En el caso de “Invictus”, la película es sólo para él. Con ella podría repetir el único Oscar que le dieron por “Million Dollar Baby”. Pero esta vez sería como actor principal y no como acompañante.

Matt Damon: François Pienaar, capitán del club de rugby Springboks. Esencial para que Mandela alcance esa final del mundo que acercará a blancos y negros. Calmado y con espíritu de líder, aunque no tan carismático como su admirado Mandela.

Lo conocerán por… Damon ha protagonizado una de las sagas de acción más exitosas de los últimos años, la del amnésico agente Jason Bourne. Además, ha participado en el rico elenco de actores masculinos -con permiso de la incomprendida y atractiva Julia Roberts y su hermosa sonrisa-siendo Linus Caldwell en la -por ahora- trilogía de Ocean's. Damno interpretaba a un hábil pero atontado carterista, miembro de esta banda de hábiles y atractivos ladrones encabezados por Brad Pitt y George Clooney. En “Infiltrados”, una entretenida y bien construida película de Martin Scorsese, se contrapone a Leonardo di Caprio, un actor que ha sabido reconciliarse con muchos de sus detractores encauzando su carrera y dejando pronto la etiqueta de niño ¿guapo? Matt también fue el famoso soldado Ryan por el que Tom Hanks perdía a todos sus hombres en una de las películas bélicas más explícitas y reales que se recuerdan: “Salvar al Soldado Ryan”, de Steven Spielberg. También ha participado en varias películas del director que quedó en promesa Kevin Smith.

 

info@salpreso.com

 

 

 

Salpreso.com

volver | subir | imprimir