La condesa Olenska
[Miércoles, 2 de diciembre de 2009] [11.00]
“Millenium II o la chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina” es un telefilme sueco, bien hecho y entretenido. Pero no deja de ser un telefilme. En “Millenium I. Los hombres que no amaban a las mujeres”, el director Niels Arden Oplev hacía un digno trabajo de síntesis de una novela de más de 600 páginas.
Ahora, le toma el relevo Daniel Alfredson y lo hace de manera muy similar. Lo malo es que ya es la segunda vez que se proyecta un telefilme en pantalla grande y eso resulta fuera de lugar. Los telefilmes hay que verlos, como todo el mundo sabe, tirados en el sofá de casa. Y si es con amigos, mejor. Pero pagar 6,5 euros por ellos...
Ya anuncié en la crítica de “Millenium I” que no leería las 752 páginas de la segunda parte. Así que soy incapaz de juzgar si la adaptación está bien hecha. Sí sé, sin embargo, que su estética sigue siendo muy nórdica, que la película pierde ritmo en demasiados momentos, con pausas pesadas y excesivas, y que sin el atractivo de Lisbeth Salander, este filme no sería nada.
Ella sigue siendo la heroína ante un Mikael Blomkvist que es un buen periodista pero un pésimo hombre de acción. Su papel en este ámbito se limita a encontrar a gente muerta o moribunda. También en cuanto a las interpretaciones, sólo los vivos ojos de Noomi Rapace le dan mil vueltas a Nichael Nyqvist, un actor bastante insípido y poco expresivo.
Esta película recupera la sensualidad que la primera parte no mostró, sacrificada seguramente por la necesidad de síntesis. Por fin, se muestra la especial unión entre Blomkvist y su socia, amiga y amante Erika Berger. También aparece la relación lésbica que mantienen Salander y la asiática Miriam Wu (Yasmine Garbi) aparece y con toda la fogosidad que ya conocían los lectores.
En “Millenium II” se conoce más al personaje de Salander, que en la primera sólo aparecía bosquejado. Además, se produce la evolución personal de esta hacker de apenas 28 años, que empieza a raspar su dura costra e intenta compensar, como puede, a las personas que le quieren y a la que ella maltrata, como bien le recuerda Dragan Armanskij, su ex jefe y director de la compañía de seguridad "Milton Security”.
La película será taquillera. Será vista por los fans de la trilogía de Millenium y también por aquéllos que, sin sentirse enganchados por las novelas, no quieren perder la pista de Lisbeth. Pero esta película es un telefilme en toda regla, al igual que la primera. Una vez se perdona y dos veces, cansa. Lisbeth es un personaje muy jugoso pero su grandeza no se ve acompañada por el universo cinematográfico que le rodea. Estar envuelta en papel de aluminio le quita el brillo.
Detalles inflamables
Ridícula: La patada en la cara que el boxeador Paolo Roberto le da a Ronald Niedermann, el gigante indoloro, con efecto visual incluida.
Incoherente: Para intentar atrapar a Lisbeth, los policías despliegan un torrente de coches y agentes. Sin embargo, a la casa del abogado Nils Bjurman, también sospechoso del doble asesinato, sólo va la inspectora Sonja Modig. Mujer, rubia y sola. ¿...?
Obsesión: La del director con el tatuaje del gran dragón que reina en la espalda de Salander.
Natural: Cuando Miriam y Lisbeth terminan de hacer el amor locamente en el suelo de la casa, no se tapan sus cuerpos desnudos con una sábana o se ponen una camiseta. Siguen hablando con las tetas al aire, en un ataque de naturalidad y realismo nada habitual en el cine. Y menos aún en el comercial.
Desequilibrado: El personaje de Erika Berger no debería ser interpretado por Lena Endre. Físicamente, no pega.
Telenovela: El drama familiar de Salander es creíble pero a veces da la sensación de estar viendo Falcon Crest en lugar de Millenium.
Ficha comentada
Año: 2009
Duración: 129 minutos
País: Suecia
Director: Daniel Alfredson
Guionista: Jonas Frykberg, basado en la novela de Stieg Larsson
Reparto: Noomi Rapace, Michael Nyqvist, Lena Endre, Georgi Staykov, Per Oscarsson, Sofia Ledarp, Hans Alfredson, Annika Hallin, Micke Spreitz, Paolo Roberto.
Me remito a las disculpas que ya pedí en la primera parte de Millenium. Estos actores son totales desconocidos fuera de los países nórdicos y la Condesa Olenska nunca ha vivido allí.
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